Viviana 的个人资料KOVACHII, LABIOS DEL SUR照片日志列表更多 工具 帮助

日志


3月20日

Julia Burgos.


En ti me he silenciado...
El corazón del mundo
está en tus ojos, que se vuelan
mirándome.

No quiero levantarme de tu frente fecunda
en donde acuesto el sueño de seguirme en tu alma.


Casi me siento niña de amor que llega hasta los pájaros.
Me voy muriendo en mis años de angustia
para quedar en ti
como corola recién en brote al sol...

No hay una sola brisa que no sepa mi sombra
ni camino que no alargue mi canción hasta el cielo.

¡Canción silenciada de plenitud!
En ti me he silenciado...

La hora más sencilla para amarte es ésta
en que voy por la vida dolida del alba.

7月9日

MANUEL Y MARIA

 
 
imagen
 
 
 
 
Está la noche muy fría y misteriosa, a lo lejos las luces opacas de los faroles muestran el camino sinuoso y gris, un largo sendero en  medio del bosque, debo adentrarme y  caminar, para llegar al hogar de María, quién es  María?, una viejecita, una lugareña misteriosa que según cuentan, es capaz de describir lugares extraños, sucesos , situaciones lejanas que no se  cuentan en esta vida. La curiosidad me lleva a investigar su vida, y las capacidades, que según dicen,  ella posee, para llevarme a conocer parte de mi otra vida.
Maria es viuda, su marido ha fallecido hace poco tiempo, desapareció en el mismo sendero que yo he debido cruzar, para llegar. Desapareció en las más extrañas circunstancias, las investigaciones hablan que sólo apareció su ropa...sólo su ropa..es como si se lo hubiera tragado la tierra. Estaban sus botas de cazador, sus pantalones, su viejo y raído chaleco, un sombrero roto y desteñido ...su vida y su   historia ya no están.
Qué ha pasado con Manuel?...la historia cuenta que María, deambula misteriosamente cada noche llamando a su viejo amante...lo llama por las noches y su voz resuena en el bosque, el eco retumba en los troncos de los árboles..en  el vuelo de los pájaros...en el sonido de la lluvia.
El bosque me asusta, su oscuridad es intensa, me cuesta distinguir, una tenue luz que me guía, hasta la misteriosa casa en medio de la nada.
 
Después de caminar algunas horas, logro encontrar la vieja casa.., una pequeña casita en medio de un bosque encantado.
Miles de inquietantes dudas me acosan, me dan deseos de huir, esta muy oscura la noche, y de pronto siento deseos de regresar...ya una espesa neblina comienza a cubrir el bosque...
golpeo tímidamente la puerta..nadie responde a  mi llamada...a lo lejos, el aullido de los perros salvajes, el crujir  de las ramas de los arboles...el viento y la niebla, conforman fantasmagóricas imágenes que me asustan.
 
María se asoma, su rostro iluminado por la luz de una vela..una simple vela que refleja un rostro cansado...miles de arrugas cincundan en una mueca gastada...cansada de  vagar...aullando en interminables lamentos  el nombre de Manuel...su amante compañero, tragado por la oscuridad del bosque,...ella me mira asustada, no me conoce, ni yo a ella.....
 
María, María...no se asuste, sólo soy un alma  en el boque que busca su compañía..necesito su ayuda..necesito decirle algo...que no alcanzo a comprender..algo tan importante para usted,que me lleva por este rumbo a buscarla, a riezgo de mi propia vida
 
María..María....ábrame por favor...sólo necesito saber, que me ayude a comprender...
 
De pronto siento pasos tras de mí...alguien se acerca ...empujo la puerta, y María cae al suelo...pobrecilla,  temerosa, la ayudo a ponerse en pié...María..perdone usted, no ha sido mi intención asustarla, pero necesito su ayuda...necesito decirle que su esposo me ha traído hasta aquí....él me ha dicho que busque tras el viejo roble...tras el viejo roble, donde alguna vez grabó su nombre, en señal de amor eterno. Alguna vez, él le dijo, que si algo pasaba, buscara en aquel árbol.
 
María, aterrada y llorosa se aferró a mí...me miró con  ojos de agradecimiento, y una mueca parecida a una sonrisa, iluminó su rostro....me sirvió una taza de te...
Desde ese momento, hasta el día de hoy...suelo visitar el bosque...busco sin cesar el sendero que alguna vez me llevó al hogar de María...no hay nada...sólo ramas secas...el soplido del viento suele acompañarme en mi regreso...la busco en noches de espesa niebla...en días de sol...talvez, el canto de los pájaros, o una noche estrellada, me conduzcan nuevamente a ella...
Sólo les puedo contar...el viejo roble, y dos pequeñas cruces, cubiertas por las ramas secas  de aquel árbol, se quedarán ahí, por siempre.
 
Vivi